Vengo ligera de equipaje, traigo solo lo que soy.
Camino por la vida silbando bajito. Feliz a tramos, y algo distendida últimamente.
Aprendí a moverme suavemente para no perderme los detalles.
Sólo tengo para darte lo que siento. Un amor dulce, tibio y verdadero.
Mi cuerpo tiene historia, y ella sus reflejos, que no eligen cuando y donde encontrarme.
Necesito ser sin pedir disculpas.
Necesito estar como me sale estar.
En días como el de hoy, en los que me siento un poco triste, suelo bajar la marcha. Se que mis ojos no destellan lo habitual y tal vez mis palabras no resultan tan armoniosas como otras veces, pero sigo siendo yo entregándote lo que siento en este medio que es el que puedo.
Tal vez resulte raro pensar que me siento cómoda en todo los modos, que me sale vivir en el ON y el OFF de cada momento, y que no necesito ayuda para pasar a otro lado, porque simplemente no hay otro lado posible para esta situación.
Me alcanza verte, me alcanza sentirte, y también me alcanzaría recordarte.
Es tan poco lo que necesito para sobrevivir, y es tanto lo que he aprendido a vivir que puedo admitir que tal vez esto no sea tal cual como lo digo.
Sólo quiero dejarme ser, y darme el tiempo necesario para el siguiente paso.
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