… ¿y que es el amor? ¿Vos lo sabes?
Es otra más de esas definiciones generalistas que nos hemos
inventado para entender. Eso que nos hace sentir seguros,
pobremente seguros en la categorización permanente de esto si o esto no, o tal
vez esto más que aquello o menos que aquello otro.
Le eterna comparación que justifica la evolución de este
lugar en el mundo que ocupamos hoy. El corral seguro del yo SOY sin darnos
cuenta que simplemente… efímeramente podemos hablar tan solo del yo estoy, por
que el ayer ya fue y el mañana… quien
sabe.
En este proceso la vida se me volvió relativa y eso fue
sanador, al menos para mi.
Ayer, mientras tomaba unos mates con miel, ojeaba un álbum
de fotos viejo y me reconocía en todas las mujeres que fui. Si las tuviera a
todas aquí sentadas, la mujeres de cada etapa de mi vida, probablemente
discutiríamos acaloradamente en el desacuerdo, y con seguridad más de una
odiaría este mate que hoy me resulta tan exquisito.
Este camino está lleno de elecciones y cada una de ellas fue
la que me trajo hasta aquí. Preferí unas cosas antes que otras, me gustaron o
me disgustaron en aquel momento relativo. A veces me pasa que vuelvo atrás en
el tiempo con los ojos de hoy y me pregunto ¿Cómo pude hacer aquello?¿Cómo
elegí eso?... y no sirve mirarlo así, desde aquí, porque aquella era yo con mis
hechos y circunstancias, y en aquel momento valió, gustó y todo lo demás.
Aprendí a no arrepentirme de mi transito, fue ese, fue único, forjado por mi,
como cada tramo de esta vida que estoy dispuesta a beber a sorbos hasta la última gota.
En este presente tan relativo, tan despojado y tan presente
me muevo suelta y armoniosa sin definiciones ni estructuras, aunque de vez en
cuando me den ataques de síndrome de abstinencia del parámetro de lo que esto
ES. Cuando pasa, me acompaso para soltar, porque cuando suelto, cuando acepto,
cuando me miro en lo que soy hoy, aquí y ahora, soy más yo, soy más feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario