sábado, 31 de mayo de 2014

Suicidio

Sólo nosotros sabemos.
Cuanto dolor viejo... cuanto. Un dolor añejo, un dolor conocido, por mi, por vos y por todos los que compartimos tu vida.
Intente tanto, arrancarte las cicatrices de ese dolor infantil que te traslucía niño con la mirada perdida al otro lado de la mesa.
Parece que fue muy poco.
Es difícil estar del otro lado y no saber cuales son las piezas correctas para armar eso necesario para hacerte feliz. Hoy concluyo que eso no era posible.

Cuanto dolor viejo... No se dónde colocar este borbotón de amor, odio, recuerdos y necesidad de olvido.

Me rindo

Cuando en el suave andar invernal te miro y me atraviesan este millón de sensaciones es que decido rendirme.
Para qué seguir luchando pequeñas discusiones de soberanía que no me llevan a ningún lugar más que a la idea de perderte?
Me dejo vencer por la armonía, la complicidad, la confianza... el amor.
Mientras sigo pedaleando con el viento frío en la piel y tu cuerpo tan sólo a unos metros, me conmuevo vulnerable sabiendo que acabo de aceptar que te deseo, te elijo y acepto que esto que sucede entre nosotros es todo lo que quiero. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Metamorfosis

Ya no quiero sostener la acelerada cadencia de mi vida.
Busco un nuevo remanso donde el sonido sea solo la suavidad del silencio. 
En este proceso deseado y ya irremediable, no hay elección posible.
Ya no puedo dejar de ser yo, íntima y auténtica.

jueves, 8 de agosto de 2013

Darme cuenta

Hace ya algún tiempo que viene pasando algo en mi vida que me está costando encontrar palabras para expresar. Algo nuevo, sano, renovado para lo que vengo hace mucho tiempo trabajando.
Esta mañana, una mañana fría de invierno bien patagónica cargue en mi mochila el nuevo libro de Inés de los Santos sobre Coctelería (Aprovecho cuando tengo cosas fuera de la ofi, como bancos, escribanía y demás quehaceres que demandan intervalos de tiempo, para leer algo que me guste y sirva para amenizar).
Últimamente he llegado a la conclusión que nada en la vida pasa por casualidad, y no por casualidad esta mañana yo elegí este libro. Lo abrí y vi el prólogo, y en la foto reconozco a Tato Giovanonni, un bartender que tuve el placer de conocer, degustar y disfrutar hace poco tiempo, lo que me llevó a leerlo y recibir este regalo:
…”Como la historia argentina en general, la de la coctelería también tiene sus grandes figuras. Y en la mayoría de los personajes existe un común denominador: primero, han hecho lo que les gusta; segundo y más importante, lo hicieron con pasión. Cuando uno hace lo que le gusta con entrega, poco es lo que puede oponerse al poder de esta determinación. Es una fuerza tan fuerte que nada ni nadie puede cambiar su rumbo”…
Debo admitir que mientras lo leía se me caían las lágrimas. Porque ahí parada en la cola del banco, en un libro de coctelería encontré las palabras que hace tanto tiempo vengo buscando.
Este cambio se trata de haber elegido ser el gran personaje de mi historia, me conecté con mi pasión, con lo que quiero, me elegí, y elegí mi vida de hoy. Amo cada una de las cosas que hago, con sus aciertos y desaciertos. Y es cierto… esa fuerza es tan fuerte que no hay nada ni nadie que pueda parar ese rumbo. Gracias!

miércoles, 24 de julio de 2013

¿Quién soy?

Mujer y niña,
Rígida y flexible,
Valiente y miedosa,
Terrenal y soñadora,
Fría y apasionada,
Soy la alquimia de mi grandes diferencias.

martes, 23 de julio de 2013

Regalo de otoño

Mi Buenos Aires se lleno de nuestras fotos.
En cada lugar un recuerdo y en cada recuerdo una nueva sensación.
Mi bucólica soledad ha perdido sus cómodos recovecos dónde aletargarme era un lugar seguro.
Sentada frente al mismo café que hace un par de días nos encontraba, es inevitable esta melancolía y el deseo de que al menos esto que escribo me acerque un poco más a vos.
¿Qué es lo que se siente como un desgarro por dentro?. Imagino que de esto se tratan las despedidas cuando pasa algo más que algo entre dos personas.
Me voy con ganas de todo y sabiendo que esta distancia que hay entre nosotros se me hace insostenible. Quiero compartir mi vida con vos, aunque sea pronto decirlo, aunque sea tarde para esta primera vez. Querer, desear, amar, imaginar, todos términos que inauguro en nuestro contacto.
¿Cómo vos nunca?. Y así fue, me arrancaron verde, si evoco este apodo de pimpollo que vos me regalaste. No llegué a abrir lo necesario para transitar sintiente. Hice muchas cosas para estos 37 años, pero me perdí las sensaciones. Creo que a todos nos llegan las cosas cuando estamos preparados para recibirlas, y hoy por primera vez siento estarlo.
Siempre yéndome prematura, algo de esto has visto, hoy me encuentro remando en este charquito de lágrimas de nostalgia y de deseo de permanecer aferrada a lo que somos, por primera vez no pienso en extirparme la sensación, y sigo eligiendo quedarme.
Este tiempo juntos tan real, desde lo cotidiano a lo diferente, desde lo divertido a lo no tanto, desde la rutina a la excepción y desde cada cosa que se te ocurra a la tan otra que sea su mismo extremo, mis sentimientos no paran de crecer y hacerse más rotundos.
Me fui aflojando a cada tramo y me salió de dentro esa que no comparto con casi nadie. He sido tan yo en este encuentro que creo que hay algo de eso en estas lágrimas que no paran de brotar. Me da pena volver a guardarme hasta el próximo encuentro. Me es inevitable pensar en lo que pasaría si fueran así todos mis días. Tan suaves, tan dulces, tan alegres, tan tan tan.
Se que por ahora toca abrir y cerrar, se que es poco el tiempo que hace que nos conocemos, se que hasta tal vez por ahora sea bueno para mis miedos que de vez en cuando sobrevuelan ante determinadas reacciones que aún no entiendo.
Quiero decirte que sos un hombre hermoso en muchos sentidos. Que tengo ganas de amarte, de acompañarte, de cuidarte y de que vos hagas lo mismo conmigo. Deseo crear este nosotros que surge a borbotones en cada encuentro y también en cada desencuentro donde esos extremos que acercamos reivindican inevitables en un tironeo hacia la definición de ese lugar. ¿Alguna ves viste como se doma un caballo salvaje? Algo de eso se me viene a la mente.
Es solo esto y todo esto. Es mucho, muchísimo para mi.
Un regalo, un encuentro.
Darme cuenta que en una mañana otoñal de abril, me cambio la vida

miércoles, 17 de julio de 2013